Horsemanship & Riding

HORSEMANSHIP

Horsemanship es la abreviatura de «horse and man relationship», es decir la relación entre el hombre y el caballo en todas sus áreas, tanto pie a tierra como montado. Este término fué popularizado en EEUU por los hermanos Dorrance y Ray Hunt y engloba absolutamente todos los aspectos de la relación. Desgraciadamente, en Europa aún se cree que horsemanship es algo que sólo tiene que ver con el trabajo a pie, que es un estilo, una disciplina western o algo a lo que recurres sólo cuando tienes problemas con tu caballo. La buena relación con nuestro caballo no tiene nada que ver con el estilo de nuestra ropa o la raza de caballo que tengamos, sino con nuestra coherencia, sensibilidad, paciencia, empatía, firmeza, destreza y amor por hacerlo bien, tanto desde el suelo como montados. Nunca tendremos una relación 100% con nuestros caballos si no mejoramos cada día en estas dos áreas por igual.

Horsemanship Marco Barba
Marco Barba entrenador de caballos

RIDING

Riding es una palabra que hace referencia al hecho de montar. En EEUU, país donde se popularizó el término horsemanship no hace falta distinguir entre la relación a pie o montados, se entiende que es una relación global en ambos aspectos. Pero estamos en Europa y aquí aún hay confusión con este término, por eso menciono la palabra Riding, es decir, la monta, la equitación, el hecho de que pongamos nuestro peso encima de una arquitectura tan sensible y delicada como la del caballo, tan susceptible a los cambios. Esta fragilidad representa el mismo problema para absolutamente todos los caballos; los problemas que generamos y las soluciones que debemos comprender y aplicar son las mismas para todos y, nuevamente no tienen nada que ver con estilos, disciplinas, países ni razas. Por eso, al mencionar la palabra Riding sólo quiero hacer un llamamiento a que pongamos atención a cómo montamos a nuestros caballos, ya que, por el mero hecho de montar de una forma u otra, podemos enriquecer o destruir totalmente la relación que tengamos con ellos. La equitación sólo debería ser lógica y saludable.

MI MÉTODO

Tanto las emociones negativas del caballo, miedo, desacuerdo, querencia, como nuestro peso encima de él, producen una tensión muscular y un desajuste en su posición corporal. La caja torácica se tensa en posición de huida preparándose para coger velocidad hacia delante.

Mi método se divide en tres partes muy bien estructuradas, tres escalones sencillos que dan paso los unos a los otros en función de la calidad de las sensaciones obtenidas en cada uno de ellos.

1-. LA PREPARACIÓN

A través del movimiento tridimensional del cuerpo del caballo busco su relajación activa, que la huida se transforme en aceptación y las reacciones en respuestas. Esta primera fase se puede abordar tanto a pie (en libertad y de la mano)  como montado, sólo depende de la experiencia y nivel del caballo.
MARCO BARBA TRABAJO CON EL CABALLO

2-. EL TRABAJO

Nunca trabajo un caballo sin una buena preparación previa. Este trabajo puede consistir en montar, desensibilizar, salir al campo, etc. Hablando de montar lo que hago en esta fase es ayudar al caballo a corregir en todo momento (transiciones, trabajos laterales, etc. ) el desequilibrio que la señal de mi peso produce en su caja torácica, haciendo mucho hincapié al caballo en que, de todas las señales que recibe de mi cuerpo, ésta será la única y la más pesada a la que debe responder en contra de la presión.
especialidad

3-. LA ESPECIALIDAD

Realmente es más sencilla que las otras dos aunque depende siempre de haber conseguido en las dos anteriores un resultado correcto al 100 %. Para unos caballos la especialidad será la doma, para otros el salto, el reining, el enganche, la doma vaquera o la especialidad a la que su jinete lo vaya a dirigir. En esta parte enseño a los caballo cómo conseguir una reunión verdadera y sin compresión, a través de elevar en vez de recoger.

LOS 3 ESTILOS

Suelo hacer publicaciones montando en tres estilos diferentes, western (americano), inglés (europeo), vaquero (español).

Esto se debe a que cuando yo era pequeño, en los años 80, en el Norte de España la gente montaba los caballos porque se trabajaba con ellos en el campo, montaban a pelo o con albardas de trabajo, a veces con una manta sin cincha ni estribos pero no existía una imagen definida de jinete como tal.

ESTILO WESTERN

En aquellos años, la primera imagen de un jinete que la mayoría identificamos como tal fue la del cowboy americano (a través del cine). Tal fue su influencia en todo el mundo que a día de hoy el cuarto de milla americano es la raza de caballos con más registros a nivel mundial, por eso muchísimos jinetes alrededor de todo el planeta crecimos con una gran afición al estilo western en muchas de sus variantes, a pesar de ser un estilo de otro continente que en realidad nunca vivimos en persona.
estilo western
estilo inglés

ESTILO INGLÉS

Del estilo inglés conocí pinceladas sueltas de la mano de los militares españoles o de algunos jinetes más elitistas que no trabajaban con sus caballos, sino que se dedicaban a competir en salto. Como tanto el militar como el deporte elitista eran dos contextos a los que yo no pertenecía, (mientras que el cowboy era un jinete de campo, como yo) fue mas adelante, durante la búsqueda de una equitación clásica, más culta y empática con el caballo, cuando me reconcilié con el estilo europeo, un estilo que debiera haber sido por lógica más natural y cercano para mí que el western.

ESTILO VAQUERO

Por último, el estilo vaquero español, a pesar de ser el nuestro, el de nuestro país, fue el último en el que me fijé debido a que (si nos ponemos en contexto) en aquellos años 80 del siglo pasado, sin internet, ni publicaciones hípicas en ningún formato, la distancia física y cultural entre el norte y el sur de España era mucho mayor que hoy. La primera vez que vi a un jinete vestido “de corto” fue en las noticias de la televisión un día que hablaban de la feria de abril de Sevilla y, como aquella imagen en aquel momento me resultó tan extraña y diferente a todo, tardé unos años más en interpretarla con la cercanía y la naturalidad con que la percibo hoy.

La equitación española fue en una época un referente en el mundo entero, una equitación culta y refinada, madre del western y otros estilos y por la que a día de hoy siento una gran pasión.

estilo vaquero

Hoy día, a pesar de estas diferencias y de haber vivido una época de un gran conflicto interno como jinete, disfruto enormemente de practicar estos tres estilos, ya que descubrí que los principios que sostienen la calidad de la equitación y el bienestar del caballo son siempre los mismos; las diferencias en mis caballos practicando uno u otro estilo son meramente estéticas.

Te invito a desarrollar tu capacidad de extrapolar, de educar tus sentidos y descubrir dónde hay una equitación saludable y de calidad, independientemente del estilo, incluso aunque sea muy ajeno al tuyo.

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